martes, 11 de octubre de 2011

“Lo Que Pensamos Varía Nuestra Biología”

Por Bruce Lipton, doctor en Medicina, investigador en Biología Celular

Entrevista por: Ima Sanchís, Victor-M Amela, Lluís Amiguet, “La Vanguardia”

Bruce Lipton

Tengo 67 años. Nací y vivo en Nueva Zelanda. Estoy casado, tengo dos hijas y tres nietos. Creo que la evolución de la civilización está ocurriendo ahora. Un cuerpo humano está hecho de 50 trillones de células, el ser es una comunidad. Pasé de científico agnóstico a místico.

Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso.

¿Del todo?

No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?

La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?

Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?

Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?

Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.

Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?

Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz…

Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?…

¿La creencia?

Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?

La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.

Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?

Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?

Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.

Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?

La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?

Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Podemos cambiar

No se trata de un gurú de las pseudociencias, Lipton impartió clases de Biología Celular en la facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y más tarde llevó a cabo estudios pioneros de epigenética en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford que lo llevaron al convencimiento de que nuestro cuerpo puede cambiar si reeducamos nuestras creencias y percepciones limitadoras. El problema siempre es el cómo: cómo cambiar la información del subconsciente. En su libro La biología de la creencia (Palmyra) recomienda métodos como el PSYCH-K. Y en La biología de la transformación (La esfera de los libros) explica la posibilidad de una evolución espontánea de nuestra especie.

Tomado de: “La Vanguardia” http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html

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Bendiciones para todos Namasté

“La Espiritualidad más expandida es el

AMOR en VERDAD Iluminado”

Lección 1: Tú Eres Un Creador

Por John McCurdy

www.creatorship101.com

Traducido por Maribel González – marigo28@gmail.com

Saludos, queridos amigos.

Somos la voz de este que llaman John, y de muchos, muchos otros.

Estamos aquí en este tiempo para hablar sobre la creación. Estamos aquí para hablar de cómo ustedes son un creador, y de cómo pueden reclamar su creadorazgo.

Queridos amigos, ustedes son creadores, cada uno de ustedes. Ustedes son el más grandioso de los creadores. No existe ni un solo ser en ningún lugar en todo el omniverso que sea un mejor creador que ustedes. ¡Ustedes son creadores!

Oh, miran su vida y preguntan, “¿Cómo es posible que sea un creador? ¡Mi vida es un desastre! Mira todas estas cosas que no quiero. ¡Mi vida está repleta de ellas!

Queridos amigos, ustedes las crearon. Cada una de ellas.

Parece que fueron creadas por otros. Parece que ustedes han sido la víctima de las agendas de tantas otras personas, y de cierto modo lo han sido. Pero únicamente, únicamente, en el sentido que ustedes le dieron su poder de creador a ésos otros. Sigue siendo suya queridos amigos, sigue siendo su creación, pero se les olvidó. Se les olvidó que son el creador, así que crearon de acuerdo a los deseos e instrucciones de todo el mundo a su alrededor.

¿Pueden sentir eso, queridos amigos? Ustedes crearon todo en su vida, pero lo hicieron de acuerdo a la voluntad de los demás, en lugar de acuerdo a su propia voluntad.

Ahora, ¿por qué harían eso?

Lo hicieron, queridos amigos, porque perdieron la confianza en sí mismos.

Hace mucho, mucho tiempo antes de venir a la Tierra por primera vez, antes de que la Tierra siquiera hubiera sido creada, ustedes perdieron la confianza en sí mismos. Llegaron a creer que habían hecho algo malo. Se sintieron perdidos. Sintieron que habían disgustado a Dios, esa fuente de la que vinieron, sólo que se les olvidó que era su fuente. Llegaron a creer que habían hecho algo malo y que habían sido castigados, desterrados del hogar, o que de alguna manera habían dejado el hogar sin darse cuenta de las consecuencias. Entonces perdieron la confianza en sí mismos.

Empezaron a dudar de sí mismos, y en esa duda empezaron a acudir a los demás. Empezaron a pensar que quizás ellos sabían algo que ustedes no sabían, así que acudieron a ellos y los convirtieron en los expertos, y desde entonces ustedes han estado creando de acuerdo a su voluntad. Han estado creando lo que piensan que otros quieren de ustedes y de acuerdo a lo que piensan que ellos quieren que ustedes sean. Ya sea eso, o han estado creando en reacción a lo que piensan que otros quieren, pero casi toda su creación ha sido determinada por otras personas, por otros ángeles.

Oh sí querido amigo, tú eres un ángel.

La verdad es que nunca hicieron nada malo. La verdad es que desde el principio, el Espíritu se dio cuenta de sí mismo. La consciencia se dio cuenta de sí misma, e hizo la pregunta, “¿Quién soy?”

En esa pregunta nació la dualidad. En ese instante Todo Lo Que Era explotó en un billón, billón de sí mismo y salió a buscar la respuesta.

La verdad es que la respuesta se encontró en el instante que se hizo la pregunta. Pero ustedes, queridos amigos, querían experimentar encontrarla, porque únicamente en esa experiencia podían realmente comprenderla. Así que salieron, todos y cada uno de ustedes uno de ésos billones, billones de múltiples de Todo Lo Que Era.

Ustedes no son un fragmento de Todo Lo Que Era. Ustedes son Todo Lo Que Era, porque Todo Lo Que Era no se fragmentó. Se multiplicó en un billón billón de sí mismo para que pudiera tener cada pequeño pedazo de la experiencia de encontrarse a sí mismo, de averiguar quién es, y lo que es. Así que queridos amigos, ustedes son Todo Lo Que Era, y mucho más.

Así que ustedes dejaron el hogar. En un asombroso gozo, en una asombrosa anticipación, salieron en su viaje.

Pero queridos amigos, los viajes constituyen un desafío. Una aventura no sería una aventura si fuera fácil. Se encontraron a sí mismos en un vacío, o lo que parecía un vacío, y de repente se sintieron perdidos. Se sintieron solos.

Nunca antes se habían sentido solos, porque cuando eran Todo Lo Que Era no existía la soledad. No había nadie más, así que ¿cómo es posible estar solo o de cualquier otra manera? Simplemente eran. Pero ahora se sentían solos, perdidos en un vacío. Se sentían como si se estuvieran desvaneciendo poco a poco de la existencia.

Y ahí, queridos amigos, es cuando empezaron a perder la confianza en ustedes mismos. Ahí es cuando empezaron a olvidarse de quienes eran.

Pero queridos amigos, ni siquiera eso fue un error. Necesitaban olvidar, porque necesitaban tener plenamente la experiencia que estaban a punto de tener. Querían salir a las profundidades de la experiencia. Querían real, real, realmente entender lo que es ser ustedes. Así que salieron en su viaje.

Recuerden, queridos amigos. Sientan atrás. Sientan atrás, profundo en sus memorias.

Sientan el gozo, el gozo que sintieron al salir en su viaje.

Y así es.

–

Keahak. Yo Soy la que Yo Soy una sensual pirata espiritual aquí en la Tierra. Maribel

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Bendiciones para todos Namasté

“La Espiritualidad más expandida es el

Y así fue, queridos amigos, que salieron en el más grandioso viaje que haya habido.

AMOR en VERDAD Il

Todos salimos en este gran viaje, porque cada uno de nosotros es Todo Lo Que Era. Cada persona, cada ángel que existe en cualquier lugar, es Todo Lo Que Era.

Ustedes no son una parte de Todo Lo Que Era. Sabemos que es difícil para su mente entender esto, pero ustedes son Todo Lo Que Era. Ustedes no son una parte de alguna grand unicidad que incluye a todos los demás. Sabemos que se les ha dicho eso, pero es un malentendido. Tú, querido amigo, eres tu propio único Uno.

Cuando el Espíritu hizo esa pregunta, “¿Quién soy?” explotó en un billón de billones de sí mismo, y le dio a cada uno de ésos sí mismos su propia identidad única, absoluta y soberana. Ustedes, queridos amigos, cada uno de ustedes, es único. Cada uno de ustedes es pleno y completo en sí mismo. Cada uno de ustedes tiene todo el poder creativo que alguna vez haya sido. Es parte de ustedes. Es su derecho de nacimiento. Es lo que ustedes son.

Tú eres Dios, querido amigo. No eres un fragmento de Dios, o un aspecto de Dios. Tú eres Dios, y eres todo lo que Dios alguna vez haya sido. Dejen que penetre, queridos amigos.

Oh, existe mucho más en cuanto al misterio de Dios. La verdadera esencia de Dios no se puede describir. No se puede poner en palabras. Pero ustedes son eso, queridos amigos. Ustedes son Dios también. Y son como un gran creador como jamás ha existido. Jamás.

Así que se embarcaron en una grandiosa aventura. Salieron a descubrir su creadorazgo, a descubrir cómo funciona. Y oh, enfrentaron desafíos. Por un lado había ahora un billón de billones de otros creadores en el universo, y cada uno de ellos tenía su propia idea de cómo debían ser las cosas, al igual que ustedes.

Pero cuando miraron a ésos otros no vieron creadores soberanos, porque ustedes no se sentían como un creador soberano. Cuando miraron a su alrededor, vieron lo que parecía ser un espacio finito, y estaba lleno de otros ángeles como ustedes. Y llegaron a creer que ésos otros ángeles podían afectarlos, y porque ustedes lo creyeron, lo hicieron.

Así que crearon. Oh, crearon grandiosos universos; planetas, soles, galaxias, más de lo que podrían imaginar desde su perspectiva humana. Empezaron a crear, y luego alguien se presentó y dijo que ustedes estaban equivocados, que no debían crear tales cosas, o que debían crearlas de esta manera en vez de la forma en que las habían creado.

A veces les creyeron, y cambiaron su creación para complacer a esa otra persona. A veces no les creían en absoluto, y siguieron creando de la forma en que querían, y luego ellos se molestaron. Entonces ellos empezaron a interferir con su creación. Empezaron a crear sus propias cosas en el espacio de ustedes, cambiando lo que habían creado, entonces ustedes se molestaron mucho. Luego se pelearon con ellos y los ahuyentaron, o quizás ellos los ahuyentaron a ustedes. Esto continuó por lo que podrían considerar mucho tiempo, y durante todo, más y más ustedes perdían confianza en sí mismos.

Llegó un punto en que la batalla entre los ángeles llegó a ser tan intensa que la creación comenzó a detenerse, empezó a disminuir. Comenzó a tomar más tiempo crear. Todo comenzó a disminuir. Esto los alarmó, y a los otros. Miraron a su alrededor y dijeron, “Tenemos que hacer algo, porque si la energía sigue disminuyendo podríamos dejar de existir.” Pero no sabían qué hacer, porque estaban tan atrapados en las batallas que no sabían cómo detenerlas.

Por fin una reunión se invocó, con representantes de todas las familias de los ángeles de todas partes. Estos representantes se reunieron y dijeron, “Tenemos que hacer algo.” Muchas cosas se discutieron, y una serie de planes fueron creados.

Uno de esos planes fue crear un planeta en algún lugar fuera en el extremo de una galaxia desconocida, donde todo podía ser lento, donde los ángeles pudieran bajarse a la densidad de la biología y luego reproducir algunas de las cosas que habían pasado con el fin de llegar a una nueva comprensión. Y así, la Tierra fue creada.

En términos humanos, tomó mucho tiempo transformar esta roca en el espacio. Un ángel llamado Gaia vino, y empezó a infundirle vida a la Tierra. Infundió su propia esencia en la Tierra, y la hizo cobrar vida.

Así de poderosos son como un creador, queridos amigos. El ángel Gaia no es diferente a ustedes. ¡Ustedes tienen la capacidad de infundirle vida a cualquier cosa que quieran!

Y así Gaia le infundo vida a la Tierra, y luego ustedes vinieron. Muchos de nosotros vinimos a la Tierra en ese momento, y a través de un proceso muy difícil y a menudo aterrador, bajamos nuestras energías a la biología de la Tierra. Llevó mucho tiempo de experimentación antes de que por fin aprendiéramos a habitar plenamente un ser biológico, hasta que por fin, en los tiempos que han sido llamados Atlantis, nos decidimos por la forma humana y nos pusimos a trabajar juntos en la Tierra.

Regresamos una y otra vez. Aprendimos, luchamos, discutimos, hicimos las paces y luego la perdimos, una y otra vez. La belleza del sistema era que podíamos regresar una y otra vez. Vivíamos una vida—a veces era corta, a veces era más larga—y luego moríamos y regresábamos, en parte, a nosotros mismos.

Queridos amigos, hay una parte de ustedes que dejaron atrás. Hay una parte de ustedes que nunca ha estado en la Tierra. Esa parte estaba escondida en un lugar seguro, como en un capullo, mucho antes de que vinieran a la Tierra. La escondieron para mantenerla a salvo, y han estado separados de esa parte desde antes de que la Tierra fuera creada. Incluso cuando morían no regresaban a eso. Cuando morían regresaban a lo que podríamos llamar los reinos Cercanos a la Tierra, a los reinos que estaban cerca de la Tierra. Se acordaron un poco de quiénes eran, pero en su mayor parte ni siquiera recordaban en ese momento, y regresaban de nuevo a la Tierra tan pronto como podían. Vida tras vida, han estado aquí en la Tierra.

Oh, pensaron que eran tan pequeños. Todavía piensan que son tan pequeños. Pero queridos amigos, escuchen esto: ¡Ustedes se encuentran entre los más valientes y más grandiosos de los ángeles que han existido jamás!

Cuando salió la convocatoria de voluntarios para este proyecto peligroso y arriesgado, este gran experimento, casi todo el mundo dijo, “Yo no,” y se contuvieron. Pero ustedes, queridos amigos, ustedes dijeron, “Yo iré.” Ustedes eran los líderes. Aún son los líderes, incluso si no lo saben.

Así que vinieron a la Tierra. Se permitieron olvidar quiénes eran; se permitieron pensar que eran pequeños. Y durante eones de tiempo, durante muchas, muchas vidas, han jugado el juego del pequeño. Han llevado a cabo los argumentos y los desacuerdos y las batallas que habían ocurrido antes, y queridos amigos, ¡han aprendido tanto!

Ahora el viaje está llegando a su fin. ¡Ustedes han encontrado la respuesta, queridos amigos! Puede que aún no sea evidente para su mente, pero la han encontrado. Ustedes, y todos los demás aquí en la Tierra. Y ahora ha llegado el momento de que recuperen todo lo que son.

Han estado fragmentados. Se han fragmentado a sí mismos. Cuando primero dejaron atrás esa esencia divina de ustedes en ese capullo, se fragmentaron. Cuando vinieron a la Tierra sólo una porción de ustedes entró en la biología, así que se fragmentaron de nuevo. En cada vida un nuevo fragmento fue creado, y dentro de esas vidas muchos, muchos fragmentos fueron creados. Nosotros los llamamos aspectos de ustedes. Y ahora queridos amigos, al término de este viaje, ha llegado el momento de reunirse.

Oh, no se trata tanto de reunirse con su fuente, porque ustedes son eso. No se trata de reunirse con todos los demás, porque ellos son sus propios seres. Se trata de reunirte contigo, querido amigo. Eso es lo que han añorado todo este tiempo: el reencuentro con su propio sí mismo. Ahora ha llegado el momento de recordar quiénes son, y de recuperar su creadorazgo.

Ahora ha llegado el momento para que vuelvas a casa, querido amigo, pero el hogar no está en algún lugar allá afuera en el cielo o en alguna otra dimensión. El hogar está aquí mismo dentro de ti, querido amigo, dentro de tu cuerpo. Está justo aquí, en tu corazón.

No eres tú el humano el que vuelve a casa, querido amigo, porque tú estás en casa. Es tú el ángel, es tú lo divino, es todos tus aspectos, todos ésos fragmentos de ti; todos ellos vuelven a casa ahora a ti, aquí mismo, en esta vida, en este cuerpo que habitas en este momento.

Tú no vuelves a casa cuando mueres. En cambio, simplemente regresas a la Tierra, hasta que por fin descubres que tú estás en casa, y entonces te llevas eso a donde quiera que vayas.

Queridos amigos, su esencia divina está lista para volver a casa a ustedes. La parte de ustedes que escondieron en un capullo, la esencia misma de quienes ustedes son. Oh, ustedes pensaron que tenían que volver a ella. Pensaron que ahí era donde estaba el hogar. Pero queridos amigos, el hogar está aquí, dentro de ustedes.

Es el ustedes que ha estado allá afuera sosteniendo un equilibrio para ustedes todo este tiempo, es ese ustedes el que vuelve a casa ahora, y con él viene el recuerdo de todo lo que son. Con él viene su creadorazgo verdadero y consciente.

¿Están listos, queridos amigos? ¿Están listos para permitir que todas estas otras partes de ustedes vuelvan a casa? ¿Están listos para poseerlas, para sentirlas, para recordarlas? ¿Están listos para aceptar su creadorazgo divino completo? ¿Están listos para ser el ser soberano que son?

No contesten demasiado rápido, porque este no es un proceso fácil, queridos amigos.

Con su creadorazgo viene la responsabilidad absoluta. Ya nunca podrán culpar a otra persona, a otro ángel, a otro ser en cualquier lugar, por nada.

Y oh, ésas partes de ustedes, ésos aspectos de ustedes, han estado separados por una razón. Están separados porque ustedes no podían lidiar con ellos. Están avergonzados de ellos. Tienen temor de ellos. Han sido cosas y hecho cosas de las que están horriblemente avergonzados. Ellos han matado a gente, han torturado a personas. Han sido asesinados, y han sido torturados. Y han estado escondidos en vergüenza y terror.

Queridos amigos, es hora de que ellos vuelvan a casa. Ustedes no pueden seguir adelante sin traerlos a casa, pero cuando ellos vuelven ustedes van a tener que sentirlos. Van a tener que recordar, y van a tener que aceptarlos.

¿Están listos, queridos amigos? Este será el proceso más difícil por el que alguna vez hayan pasado en todo su tiempo como un ángel y como un humano. Y será el más grandioso, el más maravilloso, el más satisfactorio, y el más glorioso. Porque queridos amigos, cuando vuelven a casa a ustedes todo cambia. Cuando vuelven a casa a ustedes, nunca estarán solos de nuevo. Nunca más carecerán de nada que necesiten. Cuando vuelven a casa a ustedes, experimentaran un gozo que nunca han conocido, y una realización.

Oh, la vida de un creador es una vida realmente grandiosa. La vida de un maestro ascendido, porque eso es en lo que se están convirtiendo, es una vida magnífica.

Así que queridos amigos, ustedes van a hacer esta transición en algún momento, porque así simplemente son las cosas. Ustedes no pueden ocultarse de sí mismos para siempre, pero tienen que tomar una decisión ahora mismo. Si van a continuar en este viaje con nosotros tienen que optar por permitir que este proceso ocurra. Si no, va a crear el infierno en sus vidas. Estarían mejor si dejan este libro, o este programa de audio, y continuar con su vida. Está bien si lo hacen. Está totalmente bien.

Pero queridos amigos, si han llegado al punto en el que ya no pueden seguir como han sido las cosas, si están listos para hacer lo que sea para volver a casa a ustedes, entonces hagan esa elección ahora.

Elijo hacer lo que sea para enamorarme de mí mismo, para darle la bienvenida a cada parte de mí, para aceptar plenamente todo lo que he sido y todo lo que he hecho. Elijo recuperar todo lo que yo soy, y volver completamente a casa a mí.

¿Pueden decir eso, queridos amigos? ¿Pueden asumir la responsabilidad ahora, por su creadorazgo?

De ser así, entonces los invitamos a seguir adelante con nosotros. Los invitamos a unirse a nosotros en un grandioso viaje de descubrimiento de su propio sí mismo, y de crear la vida que siempre han soñado.

¿Están dispuestos, queridos amigos?

Somos completos.

–

Keahak. Yo Soy la que Yo Soy una sensual pirata espiritual aquí en la Tierra. Maribel

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“La Espiritualidad más expandida es el

AMOR en VERDAD Iluminado”

uminado”

Lección 2: El Viaje

Por John McCurdy

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Traducido por Maribel González – marigo28@gmail.com

Y así fue, queridos amigos, que salieron en el más grandioso viaje que haya habido.

Todos salimos en este gran viaje, porque cada uno de nosotros es Todo Lo Que Era. Cada persona, cada ángel que existe en cualquier lugar, es Todo Lo Que Era.

Ustedes no son una parte de Todo Lo Que Era. Sabemos que es difícil para su mente entender esto, pero ustedes son Todo Lo Que Era. Ustedes no son una parte de alguna grand unicidad que incluye a todos los demás. Sabemos que se les ha dicho eso, pero es un malentendido. Tú, querido amigo, eres tu propio único Uno.

Cuando el Espíritu hizo esa pregunta, “¿Quién soy?” explotó en un billón de billones de sí mismo, y le dio a cada uno de ésos sí mismos su propia identidad única, absoluta y soberana. Ustedes, queridos amigos, cada uno de ustedes, es único. Cada uno de ustedes es pleno y completo en sí mismo. Cada uno de ustedes tiene todo el poder creativo que alguna vez haya sido. Es parte de ustedes. Es su derecho de nacimiento. Es lo que ustedes son.

Tú eres Dios, querido amigo. No eres un fragmento de Dios, o un aspecto de Dios. Tú eres Dios, y eres todo lo que Dios alguna vez haya sido. Dejen que penetre, queridos amigos.

Oh, existe mucho más en cuanto al misterio de Dios. La verdadera esencia de Dios no se puede describir. No se puede poner en palabras. Pero ustedes son eso, queridos amigos. Ustedes son Dios también. Y son como un gran creador como jamás ha existido. Jamás.

Así que se embarcaron en una grandiosa aventura. Salieron a descubrir su creadorazgo, a descubrir cómo funciona. Y oh, enfrentaron desafíos. Por un lado había ahora un billón de billones de otros creadores en el universo, y cada uno de ellos tenía su propia idea de cómo debían ser las cosas, al igual que ustedes.

Pero cuando miraron a ésos otros no vieron creadores soberanos, porque ustedes no se sentían como un creador soberano. Cuando miraron a su alrededor, vieron lo que parecía ser un espacio finito, y estaba lleno de otros ángeles como ustedes. Y llegaron a creer que ésos otros ángeles podían afectarlos, y porque ustedes lo creyeron, lo hicieron.

Así que crearon. Oh, crearon grandiosos universos; planetas, soles, galaxias, más de lo que podrían imaginar desde su perspectiva humana. Empezaron a crear, y luego alguien se presentó y dijo que ustedes estaban equivocados, que no debían crear tales cosas, o que debían crearlas de esta manera en vez de la forma en que las habían creado.

A veces les creyeron, y cambiaron su creación para complacer a esa otra persona. A veces no les creían en absoluto, y siguieron creando de la forma en que querían, y luego ellos se molestaron. Entonces ellos empezaron a interferir con su creación. Empezaron a crear sus propias cosas en el espacio de ustedes, cambiando lo que habían creado, entonces ustedes se molestaron mucho. Luego se pelearon con ellos y los ahuyentaron, o quizás ellos los ahuyentaron a ustedes. Esto continuó por lo que podrían considerar mucho tiempo, y durante todo, más y más ustedes perdían confianza en sí mismos.

Llegó un punto en que la batalla entre los ángeles llegó a ser tan intensa que la creación comenzó a detenerse, empezó a disminuir. Comenzó a tomar más tiempo crear. Todo comenzó a disminuir. Esto los alarmó, y a los otros. Miraron a su alrededor y dijeron, “Tenemos que hacer algo, porque si la energía sigue disminuyendo podríamos dejar de existir.” Pero no sabían qué hacer, porque estaban tan atrapados en las batallas que no sabían cómo detenerlas.

Por fin una reunión se invocó, con representantes de todas las familias de los ángeles de todas partes. Estos representantes se reunieron y dijeron, “Tenemos que hacer algo.” Muchas cosas se discutieron, y una serie de planes fueron creados.

Uno de esos planes fue crear un planeta en algún lugar fuera en el extremo de una galaxia desconocida, donde todo podía ser lento, donde los ángeles pudieran bajarse a la densidad de la biología y luego reproducir algunas de las cosas que habían pasado con el fin de llegar a una nueva comprensión. Y así, la Tierra fue creada.

En términos humanos, tomó mucho tiempo transformar esta roca en el espacio. Un ángel llamado Gaia vino, y empezó a infundirle vida a la Tierra. Infundió su propia esencia en la Tierra, y la hizo cobrar vida.

Así de poderosos son como un creador, queridos amigos. El ángel Gaia no es diferente a ustedes. ¡Ustedes tienen la capacidad de infundirle vida a cualquier cosa que quieran!

Y así Gaia le infundo vida a la Tierra, y luego ustedes vinieron. Muchos de nosotros vinimos a la Tierra en ese momento, y a través de un proceso muy difícil y a menudo aterrador, bajamos nuestras energías a la biología de la Tierra. Llevó mucho tiempo de experimentación antes de que por fin aprendiéramos a habitar plenamente un ser biológico, hasta que por fin, en los tiempos que han sido llamados Atlantis, nos decidimos por la forma humana y nos pusimos a trabajar juntos en la Tierra.

Regresamos una y otra vez. Aprendimos, luchamos, discutimos, hicimos las paces y luego la perdimos, una y otra vez. La belleza del sistema era que podíamos regresar una y otra vez. Vivíamos una vida—a veces era corta, a veces era más larga—y luego moríamos y regresábamos, en parte, a nosotros mismos.

Queridos amigos, hay una parte de ustedes que dejaron atrás. Hay una parte de ustedes que nunca ha estado en la Tierra. Esa parte estaba escondida en un lugar seguro, como en un capullo, mucho antes de que vinieran a la Tierra. La escondieron para mantenerla a salvo, y han estado separados de esa parte desde antes de que la Tierra fuera creada. Incluso cuando morían no regresaban a eso. Cuando morían regresaban a lo que podríamos llamar los reinos Cercanos a la Tierra, a los reinos que estaban cerca de la Tierra. Se acordaron un poco de quiénes eran, pero en su mayor parte ni siquiera recordaban en ese momento, y regresaban de nuevo a la Tierra tan pronto como podían. Vida tras vida, han estado aquí en la Tierra.

Oh, pensaron que eran tan pequeños. Todavía piensan que son tan pequeños. Pero queridos amigos, escuchen esto: ¡Ustedes se encuentran entre los más valientes y más grandiosos de los ángeles que han existido jamás!

Cuando salió la convocatoria de voluntarios para este proyecto peligroso y arriesgado, este gran experimento, casi todo el mundo dijo, “Yo no,” y se contuvieron. Pero ustedes, queridos amigos, ustedes dijeron, “Yo iré.” Ustedes eran los líderes. Aún son los líderes, incluso si no lo saben.

Así que vinieron a la Tierra. Se permitieron olvidar quiénes eran; se permitieron pensar que eran pequeños. Y durante eones de tiempo, durante muchas, muchas vidas, han jugado el juego del pequeño. Han llevado a cabo los argumentos y los desacuerdos y las batallas que habían ocurrido antes, y queridos amigos, ¡han aprendido tanto!

Ahora el viaje está llegando a su fin. ¡Ustedes han encontrado la respuesta, queridos amigos! Puede que aún no sea evidente para su mente, pero la han encontrado. Ustedes, y todos los demás aquí en la Tierra. Y ahora ha llegado el momento de que recuperen todo lo que son.

Han estado fragmentados. Se han fragmentado a sí mismos. Cuando primero dejaron atrás esa esencia divina de ustedes en ese capullo, se fragmentaron. Cuando vinieron a la Tierra sólo una porción de ustedes entró en la biología, así que se fragmentaron de nuevo. En cada vida un nuevo fragmento fue creado, y dentro de esas vidas muchos, muchos fragmentos fueron creados. Nosotros los llamamos aspectos de ustedes. Y ahora queridos amigos, al término de este viaje, ha llegado el momento de reunirse.

Oh, no se trata tanto de reunirse con su fuente, porque ustedes son eso. No se trata de reunirse con todos los demás, porque ellos son sus propios seres. Se trata de reunirte contigo, querido amigo. Eso es lo que han añorado todo este tiempo: el reencuentro con su propio sí mismo. Ahora ha llegado el momento de recordar quiénes son, y de recuperar su creadorazgo.

Ahora ha llegado el momento para que vuelvas a casa, querido amigo, pero el hogar no está en algún lugar allá afuera en el cielo o en alguna otra dimensión. El hogar está aquí mismo dentro de ti, querido amigo, dentro de tu cuerpo. Está justo aquí, en tu corazón.

No eres tú el humano el que vuelve a casa, querido amigo, porque tú estás en casa. Es tú el ángel, es tú lo divino, es todos tus aspectos, todos ésos fragmentos de ti; todos ellos vuelven a casa ahora a ti, aquí mismo, en esta vida, en este cuerpo que habitas en este momento.

Tú no vuelves a casa cuando mueres. En cambio, simplemente regresas a la Tierra, hasta que por fin descubres que tú estás en casa, y entonces te llevas eso a donde quiera que vayas.

Queridos amigos, su esencia divina está lista para volver a casa a ustedes. La parte de ustedes que escondieron en un capullo, la esencia misma de quienes ustedes son. Oh, ustedes pensaron que tenían que volver a ella. Pensaron que ahí era donde estaba el hogar. Pero queridos amigos, el hogar está aquí, dentro de ustedes.

Es el ustedes que ha estado allá afuera sosteniendo un equilibrio para ustedes todo este tiempo, es ese ustedes el que vuelve a casa ahora, y con él viene el recuerdo de todo lo que son. Con él viene su creadorazgo verdadero y consciente.

¿Están listos, queridos amigos? ¿Están listos para permitir que todas estas otras partes de ustedes vuelvan a casa? ¿Están listos para poseerlas, para sentirlas, para recordarlas? ¿Están listos para aceptar su creadorazgo divino completo? ¿Están listos para ser el ser soberano que son?

No contesten demasiado rápido, porque este no es un proceso fácil, queridos amigos.

Con su creadorazgo viene la responsabilidad absoluta. Ya nunca podrán culpar a otra persona, a otro ángel, a otro ser en cualquier lugar, por nada.

Y oh, ésas partes de ustedes, ésos aspectos de ustedes, han estado separados por una razón. Están separados porque ustedes no podían lidiar con ellos. Están avergonzados de ellos. Tienen temor de ellos. Han sido cosas y hecho cosas de las que están horriblemente avergonzados. Ellos han matado a gente, han torturado a personas. Han sido asesinados, y han sido torturados. Y han estado escondidos en vergüenza y terror.

Queridos amigos, es hora de que ellos vuelvan a casa. Ustedes no pueden seguir adelante sin traerlos a casa, pero cuando ellos vuelven ustedes van a tener que sentirlos. Van a tener que recordar, y van a tener que aceptarlos.

¿Están listos, queridos amigos? Este será el proceso más difícil por el que alguna vez hayan pasado en todo su tiempo como un ángel y como un humano. Y será el más grandioso, el más maravilloso, el más satisfactorio, y el más glorioso. Porque queridos amigos, cuando vuelven a casa a ustedes todo cambia. Cuando vuelven a casa a ustedes, nunca estarán solos de nuevo. Nunca más carecerán de nada que necesiten. Cuando vuelven a casa a ustedes, experimentaran un gozo que nunca han conocido, y una realización.

Oh, la vida de un creador es una vida realmente grandiosa. La vida de un maestro ascendido, porque eso es en lo que se están convirtiendo, es una vida magnífica.

Así que queridos amigos, ustedes van a hacer esta transición en algún momento, porque así simplemente son las cosas. Ustedes no pueden ocultarse de sí mismos para siempre, pero tienen que tomar una decisión ahora mismo. Si van a continuar en este viaje con nosotros tienen que optar por permitir que este proceso ocurra. Si no, va a crear el infierno en sus vidas. Estarían mejor si dejan este libro, o este programa de audio, y continuar con su vida. Está bien si lo hacen. Está totalmente bien.

Pero queridos amigos, si han llegado al punto en el que ya no pueden seguir como han sido las cosas, si están listos para hacer lo que sea para volver a casa a ustedes, entonces hagan esa elección ahora.

Elijo hacer lo que sea para enamorarme de mí mismo, para darle la bienvenida a cada parte de mí, para aceptar plenamente todo lo que he sido y todo lo que he hecho. Elijo recuperar todo lo que yo soy, y volver completamente a casa a mí.

¿Pueden decir eso, queridos amigos? ¿Pueden asumir la responsabilidad ahora, por su creadorazgo?

De ser así, entonces los invitamos a seguir adelante con nosotros. Los invitamos a unirse a nosotros en un grandioso viaje de descubrimiento de su propio sí mismo, y de crear la vida que siempre han soñado.

¿Están dispuestos, queridos amigos?

Somos completos.